Por: Amulet Angel (nick)
ENCUENTRO I
Spoiler
Era una fría tarde de domingo aquel 17 de Diciembre por esas calles vacías y solas por donde transitaban hordas y hordas de parejas mientras yo caminaba sola.
Había decidido cerrar mis puertas al amor y ha toda relación humana considerada innecesaria para mi psique si no valía la pena, no me esforzaría para hacer que valiera, ya estaba harta de probar con niños, cansada de besar sapos esperando que se transformaránen príncipes, eso mi querida tonta no existe.
Seguí caminando por aquellas vacías calles inundadas de personas pensando lo que haría mañana, poco tiempo queda ya para pensar, los días pasan como si no lo hicieran, sentada desde la pequeña silla de mi despacho en el departamento que decidí rentar;cenando galletas con leche, leyendo el periódico, otra sarta de porquerías,nada nuevo ni interesante toda es la misma basura de siempre… indiferencia…
-¡bah! Para lo que me importa- cerré el periódico y termine mi cena, me retire a dormir.
Lunes 7 am: me despierto justo a tiempo para salir al trabajo; ducha-desayuno carrereado-vestirse-salir de casa corriendo; rutina diaria.
Sentada frente al ordenador de mi pequeña oficina reviso que todo esté en orden y esa pila de papeles por archivar, clasificar y empaquetar como todos los días… estoy harta.
-Buenos días, Méndez-
-Buenos días Sr. Gómez-
-Veo que llego a tiempo esta mañana, lo cual es sorprendente viniendo de usted, otra llegada tarde y tendré que despedirla ¿me he explicado?-
-Si señor-
-Bien siga trabajando-
¡Maldito lamehuevos! Me desesperan las personas lambisconas, como ese infeliz, parece que no hay otra forma de crecer en este lugar que no sea ser un lambiscón o acostarse con el superior inmediato; quiero renunciar,pero las cuentas no se pagan solas
Siento un golpe en la espalda.
-Buenos días Ruth-
Me lleva la… es la estúpida de Tania Siqueiros, como no reconocer su voz de bocina descompuesta.
-Buenos días Tania-
Finge una estúpida sonrisa Méndez o jamás se irá
-¿Cómo estás? ¿Te enteraste de lo de Suarez del piso de arriba? Su novia le puso el cuerno con un tipo de la agencia de autos de la calle central, el pobre esta que se lo lleva el tren de lo triste que se encuentra, lo peor es que dicen que lo hizo porque él es precoz y porque tiene problemas bebida, ve tu a saber qué otras cosas le han de haber inventado al pobre,aunque siempre pensé que era una buena persona pero ¿tú qué crees?-
Yo ni conozco al tal Suarez y la verdad no me importa conocerle.
-Bueno yo…-
-¿Verdad que es muy penoso que cosas así pasen? Pobre hombre y luego todos los chismes que le inventan, mira yo te digo que si algo detesto es a las personas chismosas porque has de saber que a mí no me gusta hablar de cosas que no son ciertas pero valla que hay gente que de eso vive… pero bueno te dejo tengo que ir atrabajar, chao- se marcho riendo burlonamente.
¡Como dije estúpida!¿Que piensa, qué es la única que trabaja?
Seguí con mi vieja rutina: archivar-clasificar-empaquetar… cuando llega un correo a mi bandeja…
-¿y ahora qué?-
Clic –tienes un mensaje nuevo-
-Dime algo que no sepa-
*Mi amada Ruth… no he podido evitar quedar prendado de tus ojos… desear rozar tus labios con los míos... sentir el calor de tus abrazos… hacerte sentir la princesa de mis cuentos… y la dulzura de tus caricias poder hacerte mía nuevamente… te necesito… S…*
*Mi querido Don nadie…no sé quién eres ni me importa saberlo ve y escríbele tus tonterías de púbero de secundaria caliente a otra estúpida que yo no estoy para idioteces… Ruth*
Regreso a los papeles.
-tiene un mensaje nuevo-
-¿ahora qué?-
*Mi dulce princesa, no desistiré en mis intentos de que seas mía, sé que no es tu corazón en que habla, se honesta contigo misma, se que te he interesado de alguna manera, y no descansaré hasta hacer que me mires con el amor que yo te miro… tus encantos han de ser míos nuevamente… porque te he amado, desde siempre…*
-Me lleva la… un acosador, que yo recuerde nunca he estado con nadie, excepto una vez con el idiota de mi ex novio un autentico niño sin sentido, quería que fuera su niñera y ni loca volveré a caer con él. ¡Me vale, lo ignoraré!-
Elimine ambos mensajes,hice un nuevo correo y asunto resuelto… a seguir con mi rutina de siempre.
Pasaron las horas laborales, frente a mi escritorio como otras veces ya habían pasado, no era necesario pensar mucho, “como maquina trabajas mejor” oí mencionar al jefe una vez.
-¡Ruth Méndez!-
-¿Si?-
-Tienes un paquete,cuando te marches pasa a recogerlo a recepción-
-Está bien-
Termine de arreglar mi escritorio y me dispuse a salir, no quiero soportar la charla de salida de Tania, mejor me doy prisa.
Ahora que lo pienso si hay un paquete para mi tal vez son los productos de belleza que me gane el mes pasado, los cuales por cierto aun no me entregan; ¡bola de tacaños!
Salí de la oficina casi corriendo y esquive de bajar con Tania en el ascensor, si me pregunta porque nolo detuve diré que no la vi.
-¡Señorita Méndez!-
-¿Si Doris?-
-Su paquete, no lo olvide tiene que firmar de recibido por favor-
-De acuerdo- firmo
Era una caja roja tamaño mediano como una caja de zapatos del número seis hecha de madera y con un hermoso decorado.
-¿Son los premios del mes pasado verdad?-
-No, Señorita, esos aun no llegan-
-Entonces ¿qué acabo de recibir?-
-No tengo idea señorita, un paquetero lo trajo y dijo que era para usted, firme y se fue-
-Ok, gracias Doris-
Caminé a casa llevando la caja, la sacudía cada tanto para darme una idea de lo que era.
-¡He hermosa! ¿A dónde vas? ¿No te gustaría tomar unas copas conmigo? Después de eso podemos salir a divertirnos por allí, te haré sentir mujer, ¿vienes?-
Caminé sin prestarle atención, otro idiota necesitado de sexo, si lo quisiera no lo estaría pidiendo, pagaría por él. Me tomo del brazo.
-¿A dónde? Te haces la difícil pero sabes que lo quieres, mírame, sabes que me deseas, lo veo en tus ojos-
-¡No deseo porquerías!Si necesito algo que acariciar me compraría un gato o un perro al menos ese sabe cuando dejar de ladrar-
-¡Estúpida! ¿Qué demonios quisiste decir con eso?-
-Lo que sea que tu achicado cerebro entendió está bien, imbécil y ahora suéltame que tengo cosas más importantes que perder el tiempo con un idiota como tú-
Jale mi brazo para liberarme, y patee su entrepierna.
-con esto se te bajará lo caliente, perdona que no te coloque un paño fresco, pero no tengo-
Camine con dirección a mi hogar y él se quedo maldiciéndome y a mi progenitora.
-¡JA! Te lo merecías-
Llegando a casa, deje el paquete sobre la mesa y fui a ducharme, saliendo de la ducha me preparé la cena y me senté a ver televisión.
-Espero que haya algo interesante que ver y no la sarta de idioteces de siempre-
Encendí el televisor y pase canales, pero todo lo que había me decepcionó.
-no sé porque no me sorprende-
Apague el televisor y me dispuse a ver una película en la computadora, cuando vire y vi el paquete.
-¿Me pregunto qué será?-
Abrí la delicada caja de madera y saque lo que contenía… era otra pequeña caja, con una linda inscripción… “ábreme”, así lo hice. Y una especie de sonido abordo mis oídos.
-¿Qué demonios? ¿Porqué ese sonido se me hace tan familiar?-
De pronto comencé a marearme y a sentir una extraña sensación en mi cuerpo, una especie de éxtasis desenfrenado me sacudió, algo extraño es que parecía haberlo sentido alguna vez antes.
-Deja-vú- pensé
Seguí intentando dar crédito a lo que pasaba, porque sentía esa emergente necesidad de salir a la calle, me contuve, encendí la computadora con prisa, e instintivamente abrí mi antiguo correo y un mensaje nuevo había llegado.
*Mi amada Ruth, espero que la caja de música que te envié te haya hecho recordarme, es nuestra melodía ¿Recuerdas? Espero que así sea, ahora no puedo soportar la espera, quiero verte, como aquella mañana de primavera, esperaré en el parque por ti, por siempre y para siempre tuyo… Sebastián*
-¿Sebastián? No recuerdo a nadie con ese nombre-
Mi corazón comenzó a latir aceleradamente, talle mis ojos, ciertamente era un extraño sentimientoque no había experimentado antes, pero sentía que sí.
Comenzó a darme sueño y me dispuse a ir a dormir, lleve la caja de música conmigo y su hipnótica melodía siguió sonando mientras dormía.
En sueños veía a una joven en largo vestido rosado, hermosos cabellos rubios, alta, de complexión delgada, de porte elegante, parecía una mujer de la época victoriana, tras ella un joven de aspecto altivo, ojos soñadores, sonrisa fresca, alto solo un poco más que ella y vestido de una manera un tanto más humilde que ella, al alcanzarla cayo con ella al césped y ambos sonrieron abrazados, el no pudo contenerse ,detener a sus instintos le fue imposible y allí bajo la sombra del gran roble,comenzó a desnudarla lentamente mientras besaba sus labios apasionadamente, su cuello, su piel desnuda, ella también le desnudo y ambos se amaron como candente fuego, él se levanto después de unos instantes, me miro, e instantáneamente yo mire fijamente a sus ojos, sonrió grande, y sus labios me besaron…
Desperté agitada con las manos trataba de alcanzar un vaso de agua situado en mi buró, ellas temblaban y yo me estremecía excitada…
-¿Qué demonios me pasa?- traté de levantarme tome el vaso y bebí lentamente, abrí completamente los ojos, la luz entraba por la ventana esa mañana de martes, me incorpore por completo y me dirigí a ducharme.
-¡Maldición, si no me apuro llegare tarde otra vez!-
Salí corriendo, sin almorzar y sin arreglar.
-¡Temprano, temprano,si llego tarde otra vez, ese tipo me despedirá!-
Camine por el parque como todas las mañanas, aunque esta vez hubo algo diferente: “Esperaré en el parque por ti”, ese pensamiento rondaba mi cabeza, y camine un poco más lentamente, hasta detenerme a un lado de una placa.
“Gran roble”
“Este roble es la última generación de los que fueron sembrados en estas tierras hace mucho tiempo”
Al final de la placa había una pequeña inscripción dorada: “A la memoria de los amantes inocentes”
-¿Amantes Inocentes?-
Un abrazo llego desde atrás.
-Estas aquí mi amor-dijo una voz dulce, tranquila y algo relajante.
-¿Mi amor? ¡Oye,Suéltame pervertido! ¡No sé quien seas! –
-¿Aun no me recuerdas?... no seas tontita, si estás aquí es porque viniste a verme- dijo con el mismo tono de voz
-¡Suéltame, Suéltame!-trataba de zafarme, moviéndome de un lado a otro, desesperada, estaba a punto de soltarle un golpe…
-Mi amada Ruth,recuérdame- dijo suplicante y susurrando a mi oído –Soy Sebastián. Tu Sebastián-
-¿Se… Sebastián?- mi cuerpo dejo de moverse casi instintivamente, y sentí como el calor se me subía a la cara.
-Así es mi niña, soy tu Sebastián, veo que me has recordado, eso me hace tan feliz- dijo dulcemente
-De… de verdad… no sé quién eres, suéltame… por favor- dije muy calmada… y en tono muy leve.
-No quiero, no volveré a dejarte ir, te tendré entre mis brazos, y esta vez será para siempre, mi amor-
-Yo… de verdad… no… no sé quién eres… déjame ir… se hace tarde… debo ir a…-
Lentamente sentí sus labios sobre mi cuello.
-a… ah… ahí… no… hagas eso por favor…-
-No puedo evitarlo… eh esperado mucho por esto- sus labios se movieron recorriendo mi cuello, y llegando a mi mejilla…
¿Por qué mi cuerpo no responde? Zafarme del tipo de ayer, fue muy sencillo y él, ni siquiera lo he visto, y esta… mi corazón late muy rápido, mi cuerpo no hace lo que le digo,algo en mi dice que esto está bien, se siente bien… pero sé que no lo es.
Las campanas de la iglesia central resonaron anunciando las ocho de la mañana.
-¡Oh No! ¡Ya es tarde!-me libere y salí corriendo.
-¡Amor, no me dejes,vuelve!- dijo suplicante
-¡Lo siento, pero tengo que conservar mi empleo!-
Las cuentas, las cuentas no se pagaran solas, decidí vivir a mi manera, tener mi independencia,no voy a fallar, no ahora. No caeré de nuevo, y menos ante un desconocido,aunque aun quiero saber porque mi cuerpo no respondía, aun así…
-¡Ha! ¡Ya es tarde!-corre Ruth, corre.
Llegue a la oficina,apenas a tiempo para que el jefe no me cortara la cabeza.
-¡Méndez!-
-¡Si señor!-
-Se salvo por poco Méndez,pero ahora sé porque ha estado llegando tarde señorita-
-¿A qué se refiere?-
-¡No se haga la tonta!La tome “infraganti” siendo abrazada por ese hombre joven, supongo que de su edad, cabellos castaños, ojos marrón y bastante bien vestido, para estar con alguien en las fachas en las que llego-
-Usted nos vio, pero yo no conozco al sujeto que describe-
-¿Y cree que me va a engañar señorita? Por la forma en la que le abrazaba y besaba, además usted no ejercía la mínima resistencia.-
-Pero… Pero…-
-¡Sin excusas señorita!Yo sé lo que vi, esta advertida Méndez, otra llegada tarde y esta fuera,entiende ¡FUERA!-
-Si señor-
-Vuelva a trabajar-
-Correcto-
La verdad ni escusa tenia, lo que había dicho era verdad.
Se retiro de allí rumbo a su oficina; su tono de voz me asusto pensé que ya me iba a correr, aun así, el vio al sujeto, ¿Cómo lo describió?, veamos: castaño, ojos marrón, bien vestido, debería preguntarle que mas vio; aunque por el momento esa no es una opción, no quiero más problemas por eso.
-Al menos creo que por hoy no habrá más problemas por eso- suspiré aliviada.
Que equivocada estas con esa frase Méndez, el día apenas comienza.
Era una fría tarde de domingo aquel 17 de Diciembre por esas calles vacías y solas por donde transitaban hordas y hordas de parejas mientras yo caminaba sola.
Había decidido cerrar mis puertas al amor y ha toda relación humana considerada innecesaria para mi psique si no valía la pena, no me esforzaría para hacer que valiera, ya estaba harta de probar con niños, cansada de besar sapos esperando que se transformaránen príncipes, eso mi querida tonta no existe.
Seguí caminando por aquellas vacías calles inundadas de personas pensando lo que haría mañana, poco tiempo queda ya para pensar, los días pasan como si no lo hicieran, sentada desde la pequeña silla de mi despacho en el departamento que decidí rentar;cenando galletas con leche, leyendo el periódico, otra sarta de porquerías,nada nuevo ni interesante toda es la misma basura de siempre… indiferencia…
-¡bah! Para lo que me importa- cerré el periódico y termine mi cena, me retire a dormir.
Lunes 7 am: me despierto justo a tiempo para salir al trabajo; ducha-desayuno carrereado-vestirse-salir de casa corriendo; rutina diaria.
Sentada frente al ordenador de mi pequeña oficina reviso que todo esté en orden y esa pila de papeles por archivar, clasificar y empaquetar como todos los días… estoy harta.
-Buenos días, Méndez-
-Buenos días Sr. Gómez-
-Veo que llego a tiempo esta mañana, lo cual es sorprendente viniendo de usted, otra llegada tarde y tendré que despedirla ¿me he explicado?-
-Si señor-
-Bien siga trabajando-
¡Maldito lamehuevos! Me desesperan las personas lambisconas, como ese infeliz, parece que no hay otra forma de crecer en este lugar que no sea ser un lambiscón o acostarse con el superior inmediato; quiero renunciar,pero las cuentas no se pagan solas
Siento un golpe en la espalda.
-Buenos días Ruth-
Me lleva la… es la estúpida de Tania Siqueiros, como no reconocer su voz de bocina descompuesta.
-Buenos días Tania-
Finge una estúpida sonrisa Méndez o jamás se irá
-¿Cómo estás? ¿Te enteraste de lo de Suarez del piso de arriba? Su novia le puso el cuerno con un tipo de la agencia de autos de la calle central, el pobre esta que se lo lleva el tren de lo triste que se encuentra, lo peor es que dicen que lo hizo porque él es precoz y porque tiene problemas bebida, ve tu a saber qué otras cosas le han de haber inventado al pobre,aunque siempre pensé que era una buena persona pero ¿tú qué crees?-
Yo ni conozco al tal Suarez y la verdad no me importa conocerle.
-Bueno yo…-
-¿Verdad que es muy penoso que cosas así pasen? Pobre hombre y luego todos los chismes que le inventan, mira yo te digo que si algo detesto es a las personas chismosas porque has de saber que a mí no me gusta hablar de cosas que no son ciertas pero valla que hay gente que de eso vive… pero bueno te dejo tengo que ir atrabajar, chao- se marcho riendo burlonamente.
¡Como dije estúpida!¿Que piensa, qué es la única que trabaja?
Seguí con mi vieja rutina: archivar-clasificar-empaquetar… cuando llega un correo a mi bandeja…
-¿y ahora qué?-
Clic –tienes un mensaje nuevo-
-Dime algo que no sepa-
*Mi amada Ruth… no he podido evitar quedar prendado de tus ojos… desear rozar tus labios con los míos... sentir el calor de tus abrazos… hacerte sentir la princesa de mis cuentos… y la dulzura de tus caricias poder hacerte mía nuevamente… te necesito… S…*
*Mi querido Don nadie…no sé quién eres ni me importa saberlo ve y escríbele tus tonterías de púbero de secundaria caliente a otra estúpida que yo no estoy para idioteces… Ruth*
Regreso a los papeles.
-tiene un mensaje nuevo-
-¿ahora qué?-
*Mi dulce princesa, no desistiré en mis intentos de que seas mía, sé que no es tu corazón en que habla, se honesta contigo misma, se que te he interesado de alguna manera, y no descansaré hasta hacer que me mires con el amor que yo te miro… tus encantos han de ser míos nuevamente… porque te he amado, desde siempre…*
-Me lleva la… un acosador, que yo recuerde nunca he estado con nadie, excepto una vez con el idiota de mi ex novio un autentico niño sin sentido, quería que fuera su niñera y ni loca volveré a caer con él. ¡Me vale, lo ignoraré!-
Elimine ambos mensajes,hice un nuevo correo y asunto resuelto… a seguir con mi rutina de siempre.
Pasaron las horas laborales, frente a mi escritorio como otras veces ya habían pasado, no era necesario pensar mucho, “como maquina trabajas mejor” oí mencionar al jefe una vez.
-¡Ruth Méndez!-
-¿Si?-
-Tienes un paquete,cuando te marches pasa a recogerlo a recepción-
-Está bien-
Termine de arreglar mi escritorio y me dispuse a salir, no quiero soportar la charla de salida de Tania, mejor me doy prisa.
Ahora que lo pienso si hay un paquete para mi tal vez son los productos de belleza que me gane el mes pasado, los cuales por cierto aun no me entregan; ¡bola de tacaños!
Salí de la oficina casi corriendo y esquive de bajar con Tania en el ascensor, si me pregunta porque nolo detuve diré que no la vi.
-¡Señorita Méndez!-
-¿Si Doris?-
-Su paquete, no lo olvide tiene que firmar de recibido por favor-
-De acuerdo- firmo
Era una caja roja tamaño mediano como una caja de zapatos del número seis hecha de madera y con un hermoso decorado.
-¿Son los premios del mes pasado verdad?-
-No, Señorita, esos aun no llegan-
-Entonces ¿qué acabo de recibir?-
-No tengo idea señorita, un paquetero lo trajo y dijo que era para usted, firme y se fue-
-Ok, gracias Doris-
Caminé a casa llevando la caja, la sacudía cada tanto para darme una idea de lo que era.
-¡He hermosa! ¿A dónde vas? ¿No te gustaría tomar unas copas conmigo? Después de eso podemos salir a divertirnos por allí, te haré sentir mujer, ¿vienes?-
Caminé sin prestarle atención, otro idiota necesitado de sexo, si lo quisiera no lo estaría pidiendo, pagaría por él. Me tomo del brazo.
-¿A dónde? Te haces la difícil pero sabes que lo quieres, mírame, sabes que me deseas, lo veo en tus ojos-
-¡No deseo porquerías!Si necesito algo que acariciar me compraría un gato o un perro al menos ese sabe cuando dejar de ladrar-
-¡Estúpida! ¿Qué demonios quisiste decir con eso?-
-Lo que sea que tu achicado cerebro entendió está bien, imbécil y ahora suéltame que tengo cosas más importantes que perder el tiempo con un idiota como tú-
Jale mi brazo para liberarme, y patee su entrepierna.
-con esto se te bajará lo caliente, perdona que no te coloque un paño fresco, pero no tengo-
Camine con dirección a mi hogar y él se quedo maldiciéndome y a mi progenitora.
-¡JA! Te lo merecías-
Llegando a casa, deje el paquete sobre la mesa y fui a ducharme, saliendo de la ducha me preparé la cena y me senté a ver televisión.
-Espero que haya algo interesante que ver y no la sarta de idioteces de siempre-
Encendí el televisor y pase canales, pero todo lo que había me decepcionó.
-no sé porque no me sorprende-
Apague el televisor y me dispuse a ver una película en la computadora, cuando vire y vi el paquete.
-¿Me pregunto qué será?-
Abrí la delicada caja de madera y saque lo que contenía… era otra pequeña caja, con una linda inscripción… “ábreme”, así lo hice. Y una especie de sonido abordo mis oídos.
-¿Qué demonios? ¿Porqué ese sonido se me hace tan familiar?-
De pronto comencé a marearme y a sentir una extraña sensación en mi cuerpo, una especie de éxtasis desenfrenado me sacudió, algo extraño es que parecía haberlo sentido alguna vez antes.
-Deja-vú- pensé
Seguí intentando dar crédito a lo que pasaba, porque sentía esa emergente necesidad de salir a la calle, me contuve, encendí la computadora con prisa, e instintivamente abrí mi antiguo correo y un mensaje nuevo había llegado.
*Mi amada Ruth, espero que la caja de música que te envié te haya hecho recordarme, es nuestra melodía ¿Recuerdas? Espero que así sea, ahora no puedo soportar la espera, quiero verte, como aquella mañana de primavera, esperaré en el parque por ti, por siempre y para siempre tuyo… Sebastián*
-¿Sebastián? No recuerdo a nadie con ese nombre-
Mi corazón comenzó a latir aceleradamente, talle mis ojos, ciertamente era un extraño sentimientoque no había experimentado antes, pero sentía que sí.
Comenzó a darme sueño y me dispuse a ir a dormir, lleve la caja de música conmigo y su hipnótica melodía siguió sonando mientras dormía.
En sueños veía a una joven en largo vestido rosado, hermosos cabellos rubios, alta, de complexión delgada, de porte elegante, parecía una mujer de la época victoriana, tras ella un joven de aspecto altivo, ojos soñadores, sonrisa fresca, alto solo un poco más que ella y vestido de una manera un tanto más humilde que ella, al alcanzarla cayo con ella al césped y ambos sonrieron abrazados, el no pudo contenerse ,detener a sus instintos le fue imposible y allí bajo la sombra del gran roble,comenzó a desnudarla lentamente mientras besaba sus labios apasionadamente, su cuello, su piel desnuda, ella también le desnudo y ambos se amaron como candente fuego, él se levanto después de unos instantes, me miro, e instantáneamente yo mire fijamente a sus ojos, sonrió grande, y sus labios me besaron…
Desperté agitada con las manos trataba de alcanzar un vaso de agua situado en mi buró, ellas temblaban y yo me estremecía excitada…
-¿Qué demonios me pasa?- traté de levantarme tome el vaso y bebí lentamente, abrí completamente los ojos, la luz entraba por la ventana esa mañana de martes, me incorpore por completo y me dirigí a ducharme.
-¡Maldición, si no me apuro llegare tarde otra vez!-
Salí corriendo, sin almorzar y sin arreglar.
-¡Temprano, temprano,si llego tarde otra vez, ese tipo me despedirá!-
Camine por el parque como todas las mañanas, aunque esta vez hubo algo diferente: “Esperaré en el parque por ti”, ese pensamiento rondaba mi cabeza, y camine un poco más lentamente, hasta detenerme a un lado de una placa.
“Gran roble”
“Este roble es la última generación de los que fueron sembrados en estas tierras hace mucho tiempo”
Al final de la placa había una pequeña inscripción dorada: “A la memoria de los amantes inocentes”
-¿Amantes Inocentes?-
Un abrazo llego desde atrás.
-Estas aquí mi amor-dijo una voz dulce, tranquila y algo relajante.
-¿Mi amor? ¡Oye,Suéltame pervertido! ¡No sé quien seas! –
-¿Aun no me recuerdas?... no seas tontita, si estás aquí es porque viniste a verme- dijo con el mismo tono de voz
-¡Suéltame, Suéltame!-trataba de zafarme, moviéndome de un lado a otro, desesperada, estaba a punto de soltarle un golpe…
-Mi amada Ruth,recuérdame- dijo suplicante y susurrando a mi oído –Soy Sebastián. Tu Sebastián-
-¿Se… Sebastián?- mi cuerpo dejo de moverse casi instintivamente, y sentí como el calor se me subía a la cara.
-Así es mi niña, soy tu Sebastián, veo que me has recordado, eso me hace tan feliz- dijo dulcemente
-De… de verdad… no sé quién eres, suéltame… por favor- dije muy calmada… y en tono muy leve.
-No quiero, no volveré a dejarte ir, te tendré entre mis brazos, y esta vez será para siempre, mi amor-
-Yo… de verdad… no… no sé quién eres… déjame ir… se hace tarde… debo ir a…-
Lentamente sentí sus labios sobre mi cuello.
-a… ah… ahí… no… hagas eso por favor…-
-No puedo evitarlo… eh esperado mucho por esto- sus labios se movieron recorriendo mi cuello, y llegando a mi mejilla…
¿Por qué mi cuerpo no responde? Zafarme del tipo de ayer, fue muy sencillo y él, ni siquiera lo he visto, y esta… mi corazón late muy rápido, mi cuerpo no hace lo que le digo,algo en mi dice que esto está bien, se siente bien… pero sé que no lo es.
Las campanas de la iglesia central resonaron anunciando las ocho de la mañana.
-¡Oh No! ¡Ya es tarde!-me libere y salí corriendo.
-¡Amor, no me dejes,vuelve!- dijo suplicante
-¡Lo siento, pero tengo que conservar mi empleo!-
Las cuentas, las cuentas no se pagaran solas, decidí vivir a mi manera, tener mi independencia,no voy a fallar, no ahora. No caeré de nuevo, y menos ante un desconocido,aunque aun quiero saber porque mi cuerpo no respondía, aun así…
-¡Ha! ¡Ya es tarde!-corre Ruth, corre.
Llegue a la oficina,apenas a tiempo para que el jefe no me cortara la cabeza.
-¡Méndez!-
-¡Si señor!-
-Se salvo por poco Méndez,pero ahora sé porque ha estado llegando tarde señorita-
-¿A qué se refiere?-
-¡No se haga la tonta!La tome “infraganti” siendo abrazada por ese hombre joven, supongo que de su edad, cabellos castaños, ojos marrón y bastante bien vestido, para estar con alguien en las fachas en las que llego-
-Usted nos vio, pero yo no conozco al sujeto que describe-
-¿Y cree que me va a engañar señorita? Por la forma en la que le abrazaba y besaba, además usted no ejercía la mínima resistencia.-
-Pero… Pero…-
-¡Sin excusas señorita!Yo sé lo que vi, esta advertida Méndez, otra llegada tarde y esta fuera,entiende ¡FUERA!-
-Si señor-
-Vuelva a trabajar-
-Correcto-
La verdad ni escusa tenia, lo que había dicho era verdad.
Se retiro de allí rumbo a su oficina; su tono de voz me asusto pensé que ya me iba a correr, aun así, el vio al sujeto, ¿Cómo lo describió?, veamos: castaño, ojos marrón, bien vestido, debería preguntarle que mas vio; aunque por el momento esa no es una opción, no quiero más problemas por eso.
-Al menos creo que por hoy no habrá más problemas por eso- suspiré aliviada.
Que equivocada estas con esa frase Méndez, el día apenas comienza.
ENCUENTRO II
Spoiler
La rutina continuaba, de repente sentí un toque en mi hombro.
-Dime Ruth, ¿es cierto?-
-¡Ah Tania! ¿Qué quieres?-
-¿Es cierto? Sabes que yo no soy chismosa, pero toda la compañía ya se enteró que el jefe te vio en el parque abrazada de un chico lindo y que lo besabas. ¿Qué tal besa? ¿Es tu novio verdad? ¿Es guapo? ¿Cómo se conocieron? ¿Por qué no me habías contado amiga?-
Ahora resulta, soy la atracción principal de este desquiciado circo. ¿Desde cuándo somos amigas?
-¿Qué paso con Suarez?-
-¿Cuál Suarez?... ¡Ah si el del piso de arriba! No se, creo que sigue por allí, en fin. ¿No me digas que es con él con quien te vieron Ruth?-
¡Claro que no idiota! ¡Conecta el cerebro con la boca una maldita vez Tania!
Hubo un sonido en el ordenador, tenía un mensaje nuevo.
-Espera Tania déjame reviso esto-
-Claro seguro es tu novio Suarez para verte otra vez-
-No sé quién es el tal Suarez, Tania-
Abro el antiguo correo electrónico.
*Mi niña. ¿Por qué me dejaste así en el parque? Te necesito, fundirme con tus labios, derretir mis deseos en ti, y que ambos conozcamos nuevamente la sensación de explosión que tanto amamos, te esperaré, de nuevo, en el mismo lugar, a las seis en punto, quiero ver el atardecer contigo, no me dejes de nuevo por favor, con todo mi amor, para mi princesa… Sebastián*
Los colores llegaron a mi rostro, no supe cómo reaccionar y me quede pasmada por unos minutos, solo contemplaba la pantalla embelesada.
-Así que se llama Sebastián, valla que te lo tenías escondido, se ve que te atrae mucho- dijo Tania estupefacta – y veo que ya tienen planes, recuerda siempre decirle que use un condón-
-¡Tania, cállate! No somos nada, ni siquiera sé quien es-
- No me mientas amiga, eso no es lo que dice tu cara- dijo burlonamente.
Todos me miraban, saque un pequeño espejo de mi bolso y vi mi cara, completamente roja.
-¡Ustedes! ¿No tienen que trabajar?- grite molesta
-¡Cierto! ¡Dejen de estar de metiches! Bueno te dejo amiga, tengo que ir a seguir con el trabajo, el descanso se acabo, luego me cuentas como estuvo el asunto, o te veo en la salida, la verdad no quiero perdérmelo, pero seguro que te querrás ir sola para verle ¿verdad?- dijo Tania burlonamente
Tal vez pueda usar a Tania para que no me tome desprevenida como en la mañana, si logro eso, tal vez me deje en paz. ¡Es un buen plan! Tania es tan metiche que no va a pensar dos veces antes de decirme que sí. Sonreí complacida
-Claro que no Tania, eres mi amiga, ¿cómo voy a dejar que te vayas sola a casa?- que sonrisa más hipócrita has hecho Ruth, espero que se la crea.
-¿Quieres que valla contigo?- sonrió pícaramente –Claro que te acompaño amiga, así te digo lo que pienso de tu galán como amigas que somos claro- guiño el ojo –solo espero no hacer un mal trío, como sabes dos son compañía y tres son diversión…- reflexiono un par de segundos – ahora que lo pienso esa frase no aplica- dijo burlonamente.
-Claro que puedes venir Tania- ¡Ja! Ilusa se la creyó, así no iré sola y probablemente él no se atreva ni a acercarse, sonreí maliciosamente.
Terminando las labores, acomode mi escritorio como todas las tardes y espere a Tania, llego y bajamos por el ascensor.
-Ya Ruth cuéntame ¿Cómo se conocieron?-
¿Cómo rayos le explico que ni siquiera le he visto la cara?
-Lo conocí por internet- dije tranquilamente.
Bueno, eso no está muy alejado de la realidad, dadas las circunstancias.
-Oh! Ya veo, ¿y es guapo? ¿Cómo te trata? ¿Cuándo decidieron salir?-
¿Ahora que le contesto? Maldita sea si no fueras tan preguntona, quizás seriamos amigas, pero así. Eres exasperante. Tal vez si pienso en como lo describió el jefe, se me ocurra que contestar.
-Pues a mí me gusta así Tania, me trata bien y es dulce, supongo, apenas comenzamos a salir - Si no doy muchos detalles, no me preguntará más.
-¡Oh! ¿Y ya te besa y abraza de esa manera? Se ve que lo traes loquito amiga.- Me codeo y alzo la ceja de forma picara –vas bien, muy bien diría yo, aun así, como tu amiga es mi deber decirte si te conviene o no.- guiño el ojo.
Aun me pregunto, ¿desde cuándo somos amigas? Recuerdo que un día vino y me saludo, y de la nada comenzó a hablar, no le paraba el pico y solo me hundí en mis pensamientos, mientras fingía que la escuchaba, justo como lo hago ahora.
-… y un hombre debe ser amable y atento con su chica además de tener dinero para llevarte a pasear y a cenar y comprarte regalos…- siguió hablando, en fin, ¿el dinero no importa o sí? Si tenemos citas puedo pagar con mi dinero, la verdad no me importaría… un momento, dije ¿tenemos citas? ¿En qué demonios estoy pensando? Vamos Ruth calmante, no vas sola, no podrá sorprenderte, no esta vez.
Las campanas de la iglesia sonaron anunciando las seis en punto, en ese instante caminábamos por el parque, y cerca de ese gran roble, había alguien de pie, tal y como lo habían descrito. Me miro fijamente a los ojos, quede perpleja.
-Buenas Tardes Señoritas- dijo respetuoso y sonrió amablemente
-Buenas Tardes Joven- Contesto Tania respetuosa.
No entiendo, las palabras no salen de mi boca, su mirada…
Él se acercaba a mí y me miro a los ojos, sus ojos marrones eran hipnóticos, empecé a perderme en ellos, como si el tiempo se pausara, los latidos de mi corazón resonaron de tal manera que se podían oír, mientras lo veía acercándose, cada vez más, me sonrió de una manera dulce y tomo mis manos.
-¿no vas a saludarme?-dijo sonriente -espera tus manos están heladas, hace demasiado frio hoy, deberías abrigarte mejor- dijo algo preocupado.
Retiro su saco y lo coloco en mis hombros, yo estaba aun perdida en su mirada tan hipnótica como la melodía de la caja musical.
-¿Y no vas a presentarnos, amor?- dijo mirando a Tania
-Tania Siqueiros- se apresuro a decir Tania, él le respondió sonriendo y extendió su mano hacia ella en señal de respeto.
Ella tomo su mano y lo saludo besando sus mejillas.
-Sebastián Cervantes, El placer es todo mío- dijo él, besando su mano
Tania no daba crédito y no paraba de mirarlo de arriba abajo.
-Señorita Siqueiros, desde aquí seré yo quien acompañe a Ruth, si me lo permite, le conseguiré un taxi o algún mejor transporte- dijo serenamente.
¡Tania no! Te traje aquí para que me ayudaras no me dejes sola con él, dile que me estas acompañando, que vamos a ver una película en la casa, que te invite a cenar, dile lo que sea pero no me dejes, ¡no lo arruines tonta!
Tania sonrió algo apenada y dijo:
-No se preocupe joven Sebastián, yo misma lo buscaré- volteo conmigo, me guiño el ojo y levanto la mano despidiéndose.
¡MALDITA! ¡Sabía que no debía confiar en ti!, ¿ahora como saldré de esta?
Cuando advertí el me sostenía entre sus brazos, a pesar del frio su cuerpo estaba tibio, mire a Tania y ella levanto su dedo pulgar en señal de aprobación. ¡Deja-morir!
Mi cuerpo se estremecía, me abrazo más fuerte, y dijo con una voz dulce:
-Amor, ¿aun tienes frio?- se acerco más a mí. Acerco su cara a mi cuello y olfateo un poco. –Hueles tan bien-
Me sonroje totalmente, ¿cómo se le ocurre decirme eso así como así?
-no tengo frio, es solo que… - no sé de dónde te conozco
-¿es solo que?- dijo y sus ojos me miraron fijamente.
¡Maldita sea! No debo caer ante su mirada, desvié mi cara y él la tomo con sus manos.
-No seas tímida, déjame mirarte, contemplar tu cara, tus labios, tus ojos: tan bellos como los recuerdo, podría perderme en ellos para siempre- dijo casi como un suspiro
-Basta, oye en serio, dime ¿de dónde te conozco? ¿Por qué me hablas como si fuéramos muy cercanos?- replique molesta
Su cara se sorprendió unos instantes, bajo sus manos, luego sonrió entristecido.
-así que es cierto, me olvidaste.- dijo muy triste, y sus ojos mostraron finas lagrimas.
Sentí un profundo vacio al verle así, me sentí caer en un abismo, me aferre a su saco casi automáticamente y las lagrimas salieron de mis ojos, él me miro, paso su mano por mi rostro retirando mis lagrimas.
-No llores, no me gusta verte así- tomo mi rostro con sus manos –yo haré que me recuerdes-
Me tomo de la mano, me hizo caminar hasta el gran roble y me puso contra él, cercándome con sus manos, sosteniendo las mías una de cada lado de mi cuerpo, comenzó a recorrer mi rostro con sus labios, besando, mis parpados, mis oídos, mis mejillas, cerca de mis labios, beso mi cuello lentamente, y como un suspiro sus labios rozaron lentamente los míos, nuevamente mi cuerpo no se movió.
Él respiraba lenta y profundamente, y yo empecé a respirar de la misma manera.
-No puedo detenerme- dijo casi como un suspiro y siguió besándome de la misma manera, una sensación en mi decía que es así como debería ser, que no se detuviera… ¡Sigue! ¡Sigue! ¡Tómame!... ¡BASTA! Este es tu cuerpo Ruth, él es casi un desconocido solo yo decido que pasará después y ahora no es el momento de caer como chiquilla, cuando reaccione, el saco estaba en el suelo y el desabotonaba mi blusa.
-¿Qué haces? ¡Esto está mal!- dije molesta y le abofetee, abotone mi blusa y me marche ofendida.
Con esto me dejará en paz, suspire aliviada y camine a toda prisa. Sonriendo por lo que había logrado. Unos pasos se oyeron tras de mí. ¡MALDICION NO ME SIGAS!
Apreté el paso, caminando cada vez más rápido casi corriendo. Cerca de casa el tipo de la noche anterior estaba en el mismo lugar.
-¡Te estaba esperando zorra!- dijo enojado
-No tengo tiempo para estupideces- dije caminando dejándole atrás.
Se acerco a mi me tomo del brazo.
-¿Tú nunca entiendes verdad?- dije soltándome, y trate de patearlo donde mismo, pero él me tomo de nuevo y coloco una navaja cerca de mi costado.
-¿Qué demonios?- dije sorprendida
-¿Creíste que iba a ser tan imbécil de que me lo hicieras otra vez, zorrita?- dijo sonriendo soberbio –ahora me las voy a cobrar, te lo haré, y no te voy a dejar hasta que grites suplicando perdón-
-Con una navaja todos se sienten reyes- dije molesta
-Cállate estúpida- me golpeo
Eso realmente me dolió, mi boca sangrante, el lamio la sangre cercana a mis labios.
-Que bien sabe esto… es excitante…- dijo sonriente
-¡Eres un idiota!-
-¡Silencio Zorrita! Calladita te vez más bonita-
Corto el lateral de mi falda con la navaja y esta cedió fácilmente, comenzó a tocarme la pierna justo donde se había abierto la falda.
-¿Te gusta esto verdad?, a las tipas como tú solo se les puede tratar de una forma, como las zorras que son, para que se calmen y se vuelvan tiernas gatitas, así que voy a ser tu domador zorrita, y tú serás mi gatita obediente muy pronto-
-¡Primero muerta imbécil!-
-¡Eso lo decidiré yo, no tú!- lamio mi cuello
Un sentimiento de asco me recorrió, nada parecido a cuando Sebastián besa mi cuello. Es diferente, cuando él me besa, siento un estremecimiento, extremadamente familiar… y quiero que siga; aunque sea un desconocido como este… ¿porque son diferentes?
-¡DEJALA!- resonó una voz furiosa.
La rutina continuaba, de repente sentí un toque en mi hombro.
-Dime Ruth, ¿es cierto?-
-¡Ah Tania! ¿Qué quieres?-
-¿Es cierto? Sabes que yo no soy chismosa, pero toda la compañía ya se enteró que el jefe te vio en el parque abrazada de un chico lindo y que lo besabas. ¿Qué tal besa? ¿Es tu novio verdad? ¿Es guapo? ¿Cómo se conocieron? ¿Por qué no me habías contado amiga?-
Ahora resulta, soy la atracción principal de este desquiciado circo. ¿Desde cuándo somos amigas?
-¿Qué paso con Suarez?-
-¿Cuál Suarez?... ¡Ah si el del piso de arriba! No se, creo que sigue por allí, en fin. ¿No me digas que es con él con quien te vieron Ruth?-
¡Claro que no idiota! ¡Conecta el cerebro con la boca una maldita vez Tania!
Hubo un sonido en el ordenador, tenía un mensaje nuevo.
-Espera Tania déjame reviso esto-
-Claro seguro es tu novio Suarez para verte otra vez-
-No sé quién es el tal Suarez, Tania-
Abro el antiguo correo electrónico.
*Mi niña. ¿Por qué me dejaste así en el parque? Te necesito, fundirme con tus labios, derretir mis deseos en ti, y que ambos conozcamos nuevamente la sensación de explosión que tanto amamos, te esperaré, de nuevo, en el mismo lugar, a las seis en punto, quiero ver el atardecer contigo, no me dejes de nuevo por favor, con todo mi amor, para mi princesa… Sebastián*
Los colores llegaron a mi rostro, no supe cómo reaccionar y me quede pasmada por unos minutos, solo contemplaba la pantalla embelesada.
-Así que se llama Sebastián, valla que te lo tenías escondido, se ve que te atrae mucho- dijo Tania estupefacta – y veo que ya tienen planes, recuerda siempre decirle que use un condón-
-¡Tania, cállate! No somos nada, ni siquiera sé quien es-
- No me mientas amiga, eso no es lo que dice tu cara- dijo burlonamente.
Todos me miraban, saque un pequeño espejo de mi bolso y vi mi cara, completamente roja.
-¡Ustedes! ¿No tienen que trabajar?- grite molesta
-¡Cierto! ¡Dejen de estar de metiches! Bueno te dejo amiga, tengo que ir a seguir con el trabajo, el descanso se acabo, luego me cuentas como estuvo el asunto, o te veo en la salida, la verdad no quiero perdérmelo, pero seguro que te querrás ir sola para verle ¿verdad?- dijo Tania burlonamente
Tal vez pueda usar a Tania para que no me tome desprevenida como en la mañana, si logro eso, tal vez me deje en paz. ¡Es un buen plan! Tania es tan metiche que no va a pensar dos veces antes de decirme que sí. Sonreí complacida
-Claro que no Tania, eres mi amiga, ¿cómo voy a dejar que te vayas sola a casa?- que sonrisa más hipócrita has hecho Ruth, espero que se la crea.
-¿Quieres que valla contigo?- sonrió pícaramente –Claro que te acompaño amiga, así te digo lo que pienso de tu galán como amigas que somos claro- guiño el ojo –solo espero no hacer un mal trío, como sabes dos son compañía y tres son diversión…- reflexiono un par de segundos – ahora que lo pienso esa frase no aplica- dijo burlonamente.
-Claro que puedes venir Tania- ¡Ja! Ilusa se la creyó, así no iré sola y probablemente él no se atreva ni a acercarse, sonreí maliciosamente.
Terminando las labores, acomode mi escritorio como todas las tardes y espere a Tania, llego y bajamos por el ascensor.
-Ya Ruth cuéntame ¿Cómo se conocieron?-
¿Cómo rayos le explico que ni siquiera le he visto la cara?
-Lo conocí por internet- dije tranquilamente.
Bueno, eso no está muy alejado de la realidad, dadas las circunstancias.
-Oh! Ya veo, ¿y es guapo? ¿Cómo te trata? ¿Cuándo decidieron salir?-
¿Ahora que le contesto? Maldita sea si no fueras tan preguntona, quizás seriamos amigas, pero así. Eres exasperante. Tal vez si pienso en como lo describió el jefe, se me ocurra que contestar.
-Pues a mí me gusta así Tania, me trata bien y es dulce, supongo, apenas comenzamos a salir - Si no doy muchos detalles, no me preguntará más.
-¡Oh! ¿Y ya te besa y abraza de esa manera? Se ve que lo traes loquito amiga.- Me codeo y alzo la ceja de forma picara –vas bien, muy bien diría yo, aun así, como tu amiga es mi deber decirte si te conviene o no.- guiño el ojo.
Aun me pregunto, ¿desde cuándo somos amigas? Recuerdo que un día vino y me saludo, y de la nada comenzó a hablar, no le paraba el pico y solo me hundí en mis pensamientos, mientras fingía que la escuchaba, justo como lo hago ahora.
-… y un hombre debe ser amable y atento con su chica además de tener dinero para llevarte a pasear y a cenar y comprarte regalos…- siguió hablando, en fin, ¿el dinero no importa o sí? Si tenemos citas puedo pagar con mi dinero, la verdad no me importaría… un momento, dije ¿tenemos citas? ¿En qué demonios estoy pensando? Vamos Ruth calmante, no vas sola, no podrá sorprenderte, no esta vez.
Las campanas de la iglesia sonaron anunciando las seis en punto, en ese instante caminábamos por el parque, y cerca de ese gran roble, había alguien de pie, tal y como lo habían descrito. Me miro fijamente a los ojos, quede perpleja.
-Buenas Tardes Señoritas- dijo respetuoso y sonrió amablemente
-Buenas Tardes Joven- Contesto Tania respetuosa.
No entiendo, las palabras no salen de mi boca, su mirada…
Él se acercaba a mí y me miro a los ojos, sus ojos marrones eran hipnóticos, empecé a perderme en ellos, como si el tiempo se pausara, los latidos de mi corazón resonaron de tal manera que se podían oír, mientras lo veía acercándose, cada vez más, me sonrió de una manera dulce y tomo mis manos.
-¿no vas a saludarme?-dijo sonriente -espera tus manos están heladas, hace demasiado frio hoy, deberías abrigarte mejor- dijo algo preocupado.
Retiro su saco y lo coloco en mis hombros, yo estaba aun perdida en su mirada tan hipnótica como la melodía de la caja musical.
-¿Y no vas a presentarnos, amor?- dijo mirando a Tania
-Tania Siqueiros- se apresuro a decir Tania, él le respondió sonriendo y extendió su mano hacia ella en señal de respeto.
Ella tomo su mano y lo saludo besando sus mejillas.
-Sebastián Cervantes, El placer es todo mío- dijo él, besando su mano
Tania no daba crédito y no paraba de mirarlo de arriba abajo.
-Señorita Siqueiros, desde aquí seré yo quien acompañe a Ruth, si me lo permite, le conseguiré un taxi o algún mejor transporte- dijo serenamente.
¡Tania no! Te traje aquí para que me ayudaras no me dejes sola con él, dile que me estas acompañando, que vamos a ver una película en la casa, que te invite a cenar, dile lo que sea pero no me dejes, ¡no lo arruines tonta!
Tania sonrió algo apenada y dijo:
-No se preocupe joven Sebastián, yo misma lo buscaré- volteo conmigo, me guiño el ojo y levanto la mano despidiéndose.
¡MALDITA! ¡Sabía que no debía confiar en ti!, ¿ahora como saldré de esta?
Cuando advertí el me sostenía entre sus brazos, a pesar del frio su cuerpo estaba tibio, mire a Tania y ella levanto su dedo pulgar en señal de aprobación. ¡Deja-morir!
Mi cuerpo se estremecía, me abrazo más fuerte, y dijo con una voz dulce:
-Amor, ¿aun tienes frio?- se acerco más a mí. Acerco su cara a mi cuello y olfateo un poco. –Hueles tan bien-
Me sonroje totalmente, ¿cómo se le ocurre decirme eso así como así?
-no tengo frio, es solo que… - no sé de dónde te conozco
-¿es solo que?- dijo y sus ojos me miraron fijamente.
¡Maldita sea! No debo caer ante su mirada, desvié mi cara y él la tomo con sus manos.
-No seas tímida, déjame mirarte, contemplar tu cara, tus labios, tus ojos: tan bellos como los recuerdo, podría perderme en ellos para siempre- dijo casi como un suspiro
-Basta, oye en serio, dime ¿de dónde te conozco? ¿Por qué me hablas como si fuéramos muy cercanos?- replique molesta
Su cara se sorprendió unos instantes, bajo sus manos, luego sonrió entristecido.
-así que es cierto, me olvidaste.- dijo muy triste, y sus ojos mostraron finas lagrimas.
Sentí un profundo vacio al verle así, me sentí caer en un abismo, me aferre a su saco casi automáticamente y las lagrimas salieron de mis ojos, él me miro, paso su mano por mi rostro retirando mis lagrimas.
-No llores, no me gusta verte así- tomo mi rostro con sus manos –yo haré que me recuerdes-
Me tomo de la mano, me hizo caminar hasta el gran roble y me puso contra él, cercándome con sus manos, sosteniendo las mías una de cada lado de mi cuerpo, comenzó a recorrer mi rostro con sus labios, besando, mis parpados, mis oídos, mis mejillas, cerca de mis labios, beso mi cuello lentamente, y como un suspiro sus labios rozaron lentamente los míos, nuevamente mi cuerpo no se movió.
Él respiraba lenta y profundamente, y yo empecé a respirar de la misma manera.
-No puedo detenerme- dijo casi como un suspiro y siguió besándome de la misma manera, una sensación en mi decía que es así como debería ser, que no se detuviera… ¡Sigue! ¡Sigue! ¡Tómame!... ¡BASTA! Este es tu cuerpo Ruth, él es casi un desconocido solo yo decido que pasará después y ahora no es el momento de caer como chiquilla, cuando reaccione, el saco estaba en el suelo y el desabotonaba mi blusa.
-¿Qué haces? ¡Esto está mal!- dije molesta y le abofetee, abotone mi blusa y me marche ofendida.
Con esto me dejará en paz, suspire aliviada y camine a toda prisa. Sonriendo por lo que había logrado. Unos pasos se oyeron tras de mí. ¡MALDICION NO ME SIGAS!
Apreté el paso, caminando cada vez más rápido casi corriendo. Cerca de casa el tipo de la noche anterior estaba en el mismo lugar.
-¡Te estaba esperando zorra!- dijo enojado
-No tengo tiempo para estupideces- dije caminando dejándole atrás.
Se acerco a mi me tomo del brazo.
-¿Tú nunca entiendes verdad?- dije soltándome, y trate de patearlo donde mismo, pero él me tomo de nuevo y coloco una navaja cerca de mi costado.
-¿Qué demonios?- dije sorprendida
-¿Creíste que iba a ser tan imbécil de que me lo hicieras otra vez, zorrita?- dijo sonriendo soberbio –ahora me las voy a cobrar, te lo haré, y no te voy a dejar hasta que grites suplicando perdón-
-Con una navaja todos se sienten reyes- dije molesta
-Cállate estúpida- me golpeo
Eso realmente me dolió, mi boca sangrante, el lamio la sangre cercana a mis labios.
-Que bien sabe esto… es excitante…- dijo sonriente
-¡Eres un idiota!-
-¡Silencio Zorrita! Calladita te vez más bonita-
Corto el lateral de mi falda con la navaja y esta cedió fácilmente, comenzó a tocarme la pierna justo donde se había abierto la falda.
-¿Te gusta esto verdad?, a las tipas como tú solo se les puede tratar de una forma, como las zorras que son, para que se calmen y se vuelvan tiernas gatitas, así que voy a ser tu domador zorrita, y tú serás mi gatita obediente muy pronto-
-¡Primero muerta imbécil!-
-¡Eso lo decidiré yo, no tú!- lamio mi cuello
Un sentimiento de asco me recorrió, nada parecido a cuando Sebastián besa mi cuello. Es diferente, cuando él me besa, siento un estremecimiento, extremadamente familiar… y quiero que siga; aunque sea un desconocido como este… ¿porque son diferentes?
-¡DEJALA!- resonó una voz furiosa.
ENCUENTRO III
Spoiler
Mi opresor se giro y me obligo a hacerlo junto con él.
-¡Tu quien eres marica!- dijo en tono desafiante
-No te importa, suéltala, bastardo-
Lo mire, sus ojos marrón ahora tenían un toque casi llegando al carmesí, estaba furioso.
-¿Sebastián?-dije asombrada
-¡¿Sebastián?! Valla nombre de marica, ¿la quieres? Esta zorra me debe una compensación, así que no te la daré-
-¡Suéltala Bastardo!- grito y se acerco muy molesto.
Me moví de un lado a otro hasta que logre golpear su estomago, aun así el alcanzo a cortarme la pierna con la navaja, pero esta cayó al suelo.
-¡Ah!- grite adolorida, y me deje caer sangrando, tratando de parar la hemorragia en esa parte, cubriéndola.
-¡Mi amor!- dijo Sebastián entre preocupado y molesto.
El tipo intento correr, pero no podía, al parecer le saque el aire, no quiero ni contar lo que se estuvieron haciendo. Pero termino en golpes por todos lados. Ambos terminaron muy heridos aun así el tipo logro incorporarse y salir corriendo, supongo que ayudo la tierra que le lanzo a los ojos a Sebastián. Como dije, gente inútil y urgida.
Mirándole tirado y herido, quise levantarme para ver si aun podía moverse, trate de incorporarme, pero el dolor de mi pierna no me lo permitía correctamente, tome parte de mi blusa y vende la herida para que dejara de sangrar al menos por un momento y como pude me acerque a Sebastián, limpie sus ojos con otro extremo de mi blusa, cabe decir que me empecé a morir de frio.
-¡Tonto, mira como te dejo!- replique preocupada.
-¿Tu como estas?- dijo sonriendo, después su semblante se torno molesto –Esto no te abría pasado si no hubieras salido corriendo, ¡entiendes!-
Me sorprendió, era la primera vez que lo veía molesto, al menos conmigo.
-¡Cállate tonto! Lo tenía bajo control, solo viniste a que te lastimara.- empecé a sollozar como algo que no creía posible, estaba llorando, llorando por un casi desconocido.
Me miro, con compasión, se puso de pie y me tomo en brazos.
-Vamos a tu casa, allí re curare como es debido-
-¡Bájame! ¡Bájame! Solo vas a conseguir lastimarte más, además aun puedo caminar-
-Por eso no te bajo, vas a salir corriendo otra vez- dijo sarcásticamente y se rio.
-No sé cómo te puedes reír en un momento como este. ¿Estás loco?- dije molesta
-Me rio de ti- dijo burlonamente –y si estoy loco, por la chica en mis brazos- sonrió victorioso. –qué bonito se ve tu estomago, es sexy- dijo pícaramente
Me puse como tomate -¿Por qué dices eso idiota? ¡Bájame! ¡Bájame!-
-Lucha todo lo que quieras amor, aun así no te voy a bajar- sonrió victorioso.
Después de un tiempo de luchar y moverme me aburrí y deje de hacerlo.
-Bien ahora que te calmaste, me puedes explicar ¿Por qué saliste corriendo?, estaba al pendiente de tus sensaciones era obvio que lo que hacía no te desagradaba y aun así saliste corriendo y me abofeteaste- dijo sonriendo pícaramente.
-¡Cállate! ¿Y todavía lo preguntas? ¿En vía pública? No sé qué clase de fantasías tengas pero no voy a dejar que las cumplas conmigo- replique molesta.
-Ya veo, ¿así que solo fue por eso?-
- y lo dices como si no fuera nada, tonto- dije molesta.
Después de casi perdernos, pues parece que Sebastián no sabe seguir indicaciones, llegamos a la casa. Dentro, él insistió en curarme.
-¿Dónde guardas las vendas y tu botiquín?- dijo tranquilamente
-En el estante, que está en el baño- Dios, llego hasta aquí, hay un extraño en mi casa. Aun así, no me irrita tanto como esperaba.
Se dirigió al baño y trajo todo lo que encontró.
-¿Por qué sacaste todo?... hasta las toallas sanitarias trajiste- dije molesta y un tanto avergonzada.
-tengo que tener todo el material para curarte, no quiero tener que levantarme de nuevo, ah por él-
-como sea- dije indiferente
Comenzó retirando la improvisada venda y con mucho cuidado procedió a limpiar y desinfectar la herida.
-por suerte no es tan grave, no necesitas ir al hospital, pero aun así, tienes que reposar en cama, al menos un par de días amor- dijo con voz paciente
-¡No puedo hacer eso!, un par de días y mi jefe me corre- dije exaltada
-¡No me importa Ruth! Tu salud es primera-
- a ti no, pero a mi si me importa, mis cuentas no se pagarán solas, y no creo que tú las vallas a pagar- dije irónicamente
-¿Por qué no?, tal vez lo haga- sonrió
- no te voy a permitir por eso… es mi casa, son mis cuentas.- dije sorprendida y molesta.
El solo sonrió un poco y siguió curando mi herida.
-ya esta amor, con esto te sentirás mejor- dijo y sonrió dulcemente.
- gra… gra… ¿y tú qué? ¿No piensas curarte?- replique
-Mis heridas no son graves- dijo y sonrió satisfecho.
-¡Deja de hacerte el príncipe valiente!- dije molesta – voy a curarte, al menos eso puedo hacer para agradecerte- sugerí y desvié un poco la mirada.
-¿Vas a curarme?- sonrió juguetón –eres tan dulce-
-¡Cállate! Dije que es por agradecerte, nada más, ahora ven aquí y no te muevas, no respondo si te lastimo- dije un poco molesta y sonrojada.
- de acuerdo- sonrió travieso
Cuando comencé a curarlo, se movía de un lado a otro.
-¿Qué parte de “no te muevas” no entendiste?- dije molesta
- No me muevo, solo eres muy lenta- sonrió burlonamente
-¡Basta! ¡Haz lo que quieras! ¡No estoy para niñerías!- conteste irritada
Sonrió tranquilamente y tomo mis manos con las suyas, se acerco a mí, mirándome fijamente a los ojos.
-Gracias- dijo casi como un suspiro, se acerco más a mí, haciendo a un lado mis brazos con los suyos, me beso dulcemente, un beso tan cálido y dulce que solo me deje llevar por él.
Soltó una de las manos y comenzó a acariciar mi cabello, mientras seguía besándome, esta vez, mi cuerpo hacia lo que le pedía, pero yo también quería besarlo y lo abrace. El se estremeció un poco mientras seguía acariciando mi cabello. Lentamente se aparto un poco de mi, más aun mirándome cerca, sentía su respiración, lenta y pausada, sonrió dulcemente y dijo:
-Amor, al fin me has aceptado-
-Calla… no digas nada… no estoy aceptando nada- dije apartándome sorprendida.
-Se honesta contigo misma, Ruth- dijo dulcemente
-¡Soy todo lo honesta que quiero! ¡Cállate!-
-Mentirosa- sonrió pícaramente
-¡Cállate!- estaba sonrojada y molesta.
-Te ves hermosa cuando te enojas- sonrió burlonamente.
-¡Basta! Ya estas mejor, ahora ¡fuera de mi casa!- grite molesta.
Sonrió travieso y dijo:
-No me voy a ir, necesitas alguien que te ayude a moverte, además de que no iras a trabajar mañana-
-Otra vez con eso, ¡entiende tengo que ir a trabajar!-
-¡Con esa herida no! Yo cuidaré de ti, te guste o no- dijo convencido
-¡Bah! Haz lo que quieras- valla niño terco… me sonroje.
Era extraño, sus palabras me hacían feliz, aunque también me preocupaba el hecho de no ir a trabajar, esto no debe estar pasando, probablemente cuando despierte se abra ido, y mi vida seguirá su curso normal.
-Bien, ya es la hora de dormir- sonrió pícaramente y me levanto en brazos, caminando lentamente, me llevo a la cama y suavemente me deposito allí, luego dio la vuelta a la cama y se acostó a mi lado.
-¿Qué demonios haces? ¡Vete a dormir al sofá!-
-tengo frio amor, además tengo que asegurarme de que te encuentres bien, por eso no puedo abandonar esta habitación- sonrió victorioso
-entonces duérmete en el suelo, ¡la cama no es lo suficientemente grande para los dos!- replique molesta
-No importa, nos acomodaremos, prometo no lastimarte amor – sonrió dulcemente y añadió –aunque tendré que aguantar las ganas de no dejarte dormir- sonrió pícaramente.
-¡Cállate!- dije avergonzada
Hizo un movimiento y su brazo me cubrió, luego me sujeto de tal manera que mi cuerpo termino sobre el suyo, tan suavemente que no sentí dolor alguno.
-Ven amor, así no tendrás frio- sonrió pícaramente –y yo tampoco-
Quería moverme, me sostenía con cierta fuerza, su cuerpo era tan tibio que me resultaba confortable, la somnolencia llego a mi muy rápido y me quede dormida.
-¡Tu quien eres marica!- dijo en tono desafiante
-No te importa, suéltala, bastardo-
Lo mire, sus ojos marrón ahora tenían un toque casi llegando al carmesí, estaba furioso.
-¿Sebastián?-dije asombrada
-¡¿Sebastián?! Valla nombre de marica, ¿la quieres? Esta zorra me debe una compensación, así que no te la daré-
-¡Suéltala Bastardo!- grito y se acerco muy molesto.
Me moví de un lado a otro hasta que logre golpear su estomago, aun así el alcanzo a cortarme la pierna con la navaja, pero esta cayó al suelo.
-¡Ah!- grite adolorida, y me deje caer sangrando, tratando de parar la hemorragia en esa parte, cubriéndola.
-¡Mi amor!- dijo Sebastián entre preocupado y molesto.
El tipo intento correr, pero no podía, al parecer le saque el aire, no quiero ni contar lo que se estuvieron haciendo. Pero termino en golpes por todos lados. Ambos terminaron muy heridos aun así el tipo logro incorporarse y salir corriendo, supongo que ayudo la tierra que le lanzo a los ojos a Sebastián. Como dije, gente inútil y urgida.
Mirándole tirado y herido, quise levantarme para ver si aun podía moverse, trate de incorporarme, pero el dolor de mi pierna no me lo permitía correctamente, tome parte de mi blusa y vende la herida para que dejara de sangrar al menos por un momento y como pude me acerque a Sebastián, limpie sus ojos con otro extremo de mi blusa, cabe decir que me empecé a morir de frio.
-¡Tonto, mira como te dejo!- replique preocupada.
-¿Tu como estas?- dijo sonriendo, después su semblante se torno molesto –Esto no te abría pasado si no hubieras salido corriendo, ¡entiendes!-
Me sorprendió, era la primera vez que lo veía molesto, al menos conmigo.
-¡Cállate tonto! Lo tenía bajo control, solo viniste a que te lastimara.- empecé a sollozar como algo que no creía posible, estaba llorando, llorando por un casi desconocido.
Me miro, con compasión, se puso de pie y me tomo en brazos.
-Vamos a tu casa, allí re curare como es debido-
-¡Bájame! ¡Bájame! Solo vas a conseguir lastimarte más, además aun puedo caminar-
-Por eso no te bajo, vas a salir corriendo otra vez- dijo sarcásticamente y se rio.
-No sé cómo te puedes reír en un momento como este. ¿Estás loco?- dije molesta
-Me rio de ti- dijo burlonamente –y si estoy loco, por la chica en mis brazos- sonrió victorioso. –qué bonito se ve tu estomago, es sexy- dijo pícaramente
Me puse como tomate -¿Por qué dices eso idiota? ¡Bájame! ¡Bájame!-
-Lucha todo lo que quieras amor, aun así no te voy a bajar- sonrió victorioso.
Después de un tiempo de luchar y moverme me aburrí y deje de hacerlo.
-Bien ahora que te calmaste, me puedes explicar ¿Por qué saliste corriendo?, estaba al pendiente de tus sensaciones era obvio que lo que hacía no te desagradaba y aun así saliste corriendo y me abofeteaste- dijo sonriendo pícaramente.
-¡Cállate! ¿Y todavía lo preguntas? ¿En vía pública? No sé qué clase de fantasías tengas pero no voy a dejar que las cumplas conmigo- replique molesta.
-Ya veo, ¿así que solo fue por eso?-
- y lo dices como si no fuera nada, tonto- dije molesta.
Después de casi perdernos, pues parece que Sebastián no sabe seguir indicaciones, llegamos a la casa. Dentro, él insistió en curarme.
-¿Dónde guardas las vendas y tu botiquín?- dijo tranquilamente
-En el estante, que está en el baño- Dios, llego hasta aquí, hay un extraño en mi casa. Aun así, no me irrita tanto como esperaba.
Se dirigió al baño y trajo todo lo que encontró.
-¿Por qué sacaste todo?... hasta las toallas sanitarias trajiste- dije molesta y un tanto avergonzada.
-tengo que tener todo el material para curarte, no quiero tener que levantarme de nuevo, ah por él-
-como sea- dije indiferente
Comenzó retirando la improvisada venda y con mucho cuidado procedió a limpiar y desinfectar la herida.
-por suerte no es tan grave, no necesitas ir al hospital, pero aun así, tienes que reposar en cama, al menos un par de días amor- dijo con voz paciente
-¡No puedo hacer eso!, un par de días y mi jefe me corre- dije exaltada
-¡No me importa Ruth! Tu salud es primera-
- a ti no, pero a mi si me importa, mis cuentas no se pagarán solas, y no creo que tú las vallas a pagar- dije irónicamente
-¿Por qué no?, tal vez lo haga- sonrió
- no te voy a permitir por eso… es mi casa, son mis cuentas.- dije sorprendida y molesta.
El solo sonrió un poco y siguió curando mi herida.
-ya esta amor, con esto te sentirás mejor- dijo y sonrió dulcemente.
- gra… gra… ¿y tú qué? ¿No piensas curarte?- replique
-Mis heridas no son graves- dijo y sonrió satisfecho.
-¡Deja de hacerte el príncipe valiente!- dije molesta – voy a curarte, al menos eso puedo hacer para agradecerte- sugerí y desvié un poco la mirada.
-¿Vas a curarme?- sonrió juguetón –eres tan dulce-
-¡Cállate! Dije que es por agradecerte, nada más, ahora ven aquí y no te muevas, no respondo si te lastimo- dije un poco molesta y sonrojada.
- de acuerdo- sonrió travieso
Cuando comencé a curarlo, se movía de un lado a otro.
-¿Qué parte de “no te muevas” no entendiste?- dije molesta
- No me muevo, solo eres muy lenta- sonrió burlonamente
-¡Basta! ¡Haz lo que quieras! ¡No estoy para niñerías!- conteste irritada
Sonrió tranquilamente y tomo mis manos con las suyas, se acerco a mí, mirándome fijamente a los ojos.
-Gracias- dijo casi como un suspiro, se acerco más a mí, haciendo a un lado mis brazos con los suyos, me beso dulcemente, un beso tan cálido y dulce que solo me deje llevar por él.
Soltó una de las manos y comenzó a acariciar mi cabello, mientras seguía besándome, esta vez, mi cuerpo hacia lo que le pedía, pero yo también quería besarlo y lo abrace. El se estremeció un poco mientras seguía acariciando mi cabello. Lentamente se aparto un poco de mi, más aun mirándome cerca, sentía su respiración, lenta y pausada, sonrió dulcemente y dijo:
-Amor, al fin me has aceptado-
-Calla… no digas nada… no estoy aceptando nada- dije apartándome sorprendida.
-Se honesta contigo misma, Ruth- dijo dulcemente
-¡Soy todo lo honesta que quiero! ¡Cállate!-
-Mentirosa- sonrió pícaramente
-¡Cállate!- estaba sonrojada y molesta.
-Te ves hermosa cuando te enojas- sonrió burlonamente.
-¡Basta! Ya estas mejor, ahora ¡fuera de mi casa!- grite molesta.
Sonrió travieso y dijo:
-No me voy a ir, necesitas alguien que te ayude a moverte, además de que no iras a trabajar mañana-
-Otra vez con eso, ¡entiende tengo que ir a trabajar!-
-¡Con esa herida no! Yo cuidaré de ti, te guste o no- dijo convencido
-¡Bah! Haz lo que quieras- valla niño terco… me sonroje.
Era extraño, sus palabras me hacían feliz, aunque también me preocupaba el hecho de no ir a trabajar, esto no debe estar pasando, probablemente cuando despierte se abra ido, y mi vida seguirá su curso normal.
-Bien, ya es la hora de dormir- sonrió pícaramente y me levanto en brazos, caminando lentamente, me llevo a la cama y suavemente me deposito allí, luego dio la vuelta a la cama y se acostó a mi lado.
-¿Qué demonios haces? ¡Vete a dormir al sofá!-
-tengo frio amor, además tengo que asegurarme de que te encuentres bien, por eso no puedo abandonar esta habitación- sonrió victorioso
-entonces duérmete en el suelo, ¡la cama no es lo suficientemente grande para los dos!- replique molesta
-No importa, nos acomodaremos, prometo no lastimarte amor – sonrió dulcemente y añadió –aunque tendré que aguantar las ganas de no dejarte dormir- sonrió pícaramente.
-¡Cállate!- dije avergonzada
Hizo un movimiento y su brazo me cubrió, luego me sujeto de tal manera que mi cuerpo termino sobre el suyo, tan suavemente que no sentí dolor alguno.
-Ven amor, así no tendrás frio- sonrió pícaramente –y yo tampoco-
Quería moverme, me sostenía con cierta fuerza, su cuerpo era tan tibio que me resultaba confortable, la somnolencia llego a mi muy rápido y me quede dormida.
*Esta historia es ficticia cualquier parecido con alguna persona o situación es simple coincidencia*
Spoiler
Espero que lo disfruten, toda critica constructiva en bien recibida ^^









































